Historia de "La Chilena" (Articulo del Periodista y Escritor Eduardo Bustos Alister). 

Esta historia comienza cuando Ramón Unzaga Asla, de origen vasco; oriundo del puerto de Bilbao, emigra junto a sus padres a la edad de doce años desde España a Chile. Ingresa y termina sus estudios de contabilidad en el Colegio de los Padres Escolapios, única escuela que existía para todo el Sur de Chile. Terminados sus estudios, empezó a laborar en el Departamento de Contabilidad en el Mineral de Schwager. En dicho mineral, se da a conocer, particularmente, como futbolista. En el año 1912 a los 18 años de edad, una delegación deportiva de Talcahuano, impresionada por la tremenda calidad del muchacho, lo integra al fútbol del Primer Puerto Militar de Chile. Aquí comienza su brillante carrera futbolística y adopta la nacionalidad chilena, convirtiéndose en principal figura al vestir la casaquilla nacional. La primera vez que Ramón Unzaga AsIa, hizo la jugada, fue en el año 1914 a nivel local, en la Histórica Cancha El Morro de Talcahuano, con ocasión en que integraba la famosa selección del puerto (más conocida como la Escuela Chorera) campeona por varios años del titulo de Chile. Se denomina " La Chilena", a esa jugada de tijera en que se retorna el balón de espalda al jugador contrario. Una jugada llena de fuerza, equilibrio y sentido estético. Esta acción alcanza relevancia internacional en el Campeonato Sudamericano realizado en la ciudad de Viña del Mar, en el año 1920, con participación de las selecciones de Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. En este campeonato, UNZAGA, vuelve a repetir su clásica jugada, inscribiendo su nombre en el historial del fútbol, después que la prensa argentina la bautizara con el apelativo de "La Chilena". En todos los sudamericanos de fútbol en que jugó UNZAGA, la chilena fue vista y admirada por uruguayos, argentinos y brasileños, quienes también la aprendieron, practicaron y difundieron por todo el mundo, haciendo con ello un gran honor a nuestro país. Cuando Edson Arantes do Nascimento "PELÉ", fue a jugar al puerto de Talcahuano con su club Santos del Brasil, en un partido amistoso con Deportes Naval- maravilló con su clase, incluyendo una chilena. Francisco Wilson Ugalde "FRANWILL", el más prestigioso periodista deportivo de la ciudad de Concepción, de ese entonces, dijo días después en destacados caracteres: " UNZAGA, fue superior a "PELE". Eso lo dice todo... Los cronistas uruguayos, en sus comentarios lo llamaban: TRlZAGA, porque según ellos valía por tres, y porque también en su país los maravilló por su famosa jugada. Este hombre era un deportista completo: primero en los 100 metros planos, 110 metros con vallas, salto alto, y salto con garrocha, gran nadador, waterpolista y mejor clavadista. Otra gran jugada, también de su sello y que miles de hinchas vieron en la Cancha El Morro, consistía en saltar limpiamente a horcajadas por sobre la cabeza del jugador contrario para robarle de alto y rechazar el balón, evitando de esta forma el peligro que entrañaba. Esta no tuvo la difusión de la chilena, porque nadie fuera de él, pudo hacerla.

Para UNZAGA, la institución de sus amores fue el Club Atlético y de Fútbol Estrella del Mar, y no obstante de recibir tentadoras ofertas desde el extranjero prefirió su patria y su club. Esta Institución, fue la base para la formación de selecciones chilenas de antaño. 

Es necesario destacar que el balompié nacional, representado hasta el año 1933 por el campo amateur en el concierto internacional, especialmente sudamericano, desde esa fecha en adelante profesionalizada la actividad por ocho entidades capitalinas, sólo dejó de tener relevancia provinciana el fútbol del esfuerzo y amor a la camiseta de Chile. En el Sudamericano de 1920, realizado en la ciudad de Viña del Mar, un grupo de periodistas argentinos que asistió a esa justa, bautizó la jugada con el nombre de "chilenita". Posteriormente, ratificado en el Gráfico de Buenos Aires en el año 1937 con el mismo apelativo. Por esta razón, el periodismo santiaguino comenzó a atribuir su invención a Ascanio Cortés, y tantos otros, como al mismo David Arellano.  Todas las informaciones que le atribuyen esta acrobacia a distintos jugadores del país nacional y los más osados a algunos extranjeros, son extemporáneas. Lo que puede ser ratificado en el Diario EL Sur de Concepción del año 1918, y en el propio Club Atlético y de Fútbol Estrella del Mar; institución conocida como "Los Carmelitas", debido al color café de su camiseta.